Acción 9a. Novena plaga. las tinieblas
“El Señor dijo a Moisés:—Extiende tu mano hacia el cielo para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tinieblas que hasta puedan ser palpadas.” RVA-2015 - Éxodo 10:21
En el mundo actual hacer surgir tinieblas u oscuridad en algún lugar de las ciudades modernas es bastante difícil. No lo conseguiríamos más que con la ayuda de un porcentaje mayoritario de adhesión. Apagar luces en los lugares de gran afluencia de personas, además, puede ser un problema mayúsculo si se hace en un mal momento.
Por eso mi propuesta de acción reivindicativa, para esta plaga, será hacer corte de luz en alguno de los enchufes que tengamos cercanos cuando estemos en esos lugares. Coordinadamente, se puede utilizar un simple puente para interrumpir el suministro en todo el circuito que los alimenta. Y si tan vieja es la instalación que no se han separado esos circuitos de corriente del circuito de alumbrado también aparecerá la tiniebla, como efecto secundario.
Intenta hacerlo donde no hayan cámaras de grabación cercanas. Trata de evitar posibles problemas. Pero en caso de no ser posible, al final, tratar de arrancar un móvil con un “cargador averiado” no es punible con prisión, que yo sepa. Seguramente, aquellos que “olviden” llevarse o escondan los artefactos causantes de los cortes de suministro habrán tenido la precaución usar guantes, antes de fabricarlos. Dejar mucho tiempo sin servicio las máquinas expendedoras tal vez si pueda ser considerado un delito más grave que un simple corte temporal. Las competiciones por el corte más largo se deberían realizar con algo de precaución.
Lo que valía para la anterior plaga es extensible a la actual. Sin gente organizada y suficiente será inútil. Que unos cuantos “electricistas temporales” se dediquen a cortocircuitar los enchufes de una estación poco puede hacer por el objetivo de la liberación. Si es masivo demostrará que la siguiente acción puede ser peligrosa. Y que tal vez, como hizo Moisés con el faraón, sea ya momento de decirle que tal vez no volverá a ver nuestra cara. Enseñará a quien nos gobierna que es la última oportunidad de negociar. Mejor hacerlo en este punto, antes de avanzar un paso más hacia la última plaga. La que causo tal dolor que el faraón los dejó marchar.
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