Acción 3a. Plaga Tercera. Plaga de piojos.
“Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: -Di a Aarón: “Extiende tu vara y golpea el polvo de la tierra para que se convierta en piojos en toda la tierra de Egipto””. RVA-2015 - Éxodo 8:16
No considero que infestar con piojos espacios publico sea una manera inteligente de actuar. A aquellos que si se lo parezca les invito a pensar con un poco más de perspectiva temporal y que analicen con el espejo, ya que la almohada puede convertirles en un “kojak” guapísimo, como les quedaría el pelo corto o incluso la calvicie.
A ellos o a sus queridos allegados. No olvidemos que quitar piojos “a tijeretazos” era la solución rápida y económica a la que acudían antiguamente para controlarlos. Así se hacia en los hospitales, en los colegios, orfanatos centros de refugiados y cuarentenas, etc... ( y permitan no citar directamente otros lugares y métodos de horrible recuerdo).
Actualmente no se aconseja semejante destrozo estilístico como un método adecuado para acabar con los piojos, ya que difícilmente los eliminarás a no ser que el rasurado sea completo. Indudablemente, la imagen de una comunidad entera con el pelo cortado, a ras, es de un impacto visual a estudiar como una de las acciones secundarias de las que hablaré en el epílogo.
Pero algo en lo que si están de acuerdo actualmente los científicos es sobre la capacidad de contagio psicológico del picor. Y ese es el método de infección a utilizar. Rascarse, rascarse en brazos, pelo, piernas, espalda. Hacerlo sin parar, gesticulando mucho. Practica antes delante de espectadores afines, para evitar excesos de teatralidad que le quiten la potencia para convencer primero al “paciente-objetivo psicosomático” más cercano y tras él a un auditorio completo.
Si no actúas en solitario, a medida que se vayan uniendo tus compinches, verás como el resultado se hace evidente. O se alejan de vosotros con bastante malestar o si eso es imposible hacerlo por cualquier motivo, la ¨plaga” les atrapará en una vorágine de picores con inexplicable origen. En los transportes públicos, por ejemplo autobuses o trenes, la publicidad de las plagas de chinches que hay actualmente en las ciudades pueden favorecer vuestra actuación y trasladar el foco a asientos, cortinillas y cualquier lugar donde el “bicho” supuestamente se esconda. Al final, lo mismo da que da lo mismo chinche aquí que piojo allá, para nuestro objetivo “reivindicativo”. Hacer notar que sabemos utilizar la psicología a nuestro favor como lo hacen los medios de comunicación o los estamentos de poder.
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